
Por primera vez frente a una audiencia y con la tranquilidad de devolver el favor y ésta vez ella ser el punto de observación, les presento a mi Nikon F90, que suena como si fuera R2D2 o Arturito de la guerra de las galaxias, y sí, digamos que si yo fuera Luke, mi arturito sería mi Nikon F90. Pero en realidad se llama Nikolasa, que claro es un nombre mucho mas cálido que F90 y que me relaja un poco más haciéndome pensar que no saco las fotos solo. Como podrán observar es una belleza desde el hoyito donde le entra luz, que se abre y se cierra, hasta el hoyito donde ubico mi ojo, mmmmm espero no haya sonado muy pervertido, de todas maneras sacar una foto es como una experiencia sexual, donde uno se ve seducido por una imagen, saca el trípode, encuadra, hace foco, abre o cierra el diafragma, regula la luz y dispara.
En realidad la Nikon F90 es de mi viejo, pero Nikolasa es mía, podríamos decir que ella si que lo ha visto todo.
Es una excelente cámara, una buena inversión que acompañada de un trípode, un zoom, un buen fotógrafo y buena luz, es capaz de retratar maravillas. Lleva un buen tiempo con nosotros y por su actitud y desempeño, creí sería bueno dedicarle el primer espacio de este blog.

2 comentarios:
Pancho:
Muy de acuerdo contigo sobre lo placentero que resulta la experiencia de las capturas de instantes y formas. El placer sexual también es estético y sensorial.
Lo que me complica un poco es esa relación casi fotofílica con Nikolasa, sobre todo porque antes fue de tu padre.... mmmhhh... hay algo de promiscuo en eso que me hace ruido.
En todo caso felicidades por el nacimiento de este hijo tuyo que recién ve sus primeras imágenes. Espero que se haga grande y gordo. Por mi parte mi regalo de bautizo será un link en mi blog.
Un abrazo
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